Terapia individual--> Estrés y adaptación

Descripción

El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de alta demanda y en bajos niveles es algo bueno, ya que motiva y puede ayudar a ser más productivo. Sin embargo, demasiado estrés o una respuesta fuerte al estrés es dañina. Esto puede predisponer a tener una salud general deficiente, al igual que enfermedades físicas y psicológicas específicas como infección, cardiopatía o depresión. El estrés persistente puede llevar a que se presente ansiedad, depresión y comportamientos malsanos como comer demasiado y consumir alcohol o drogas. Las reacciones de estrés no son generales sino que dependen de cada individuo, de sus recursos y sus demandas.

Definición

El estrés es la respuesta del cuerpo a las demandas del medio y las condiciones externas que perturban el equilibrio emocional de la persona y depende tanto de las demandas del medio como de sus propios recursos para enfrentarse a él y la manera en que el sujeto percibe que puede dar respuesta a esas demandas (Lazarus y Folkman, 1984),. El resultado fisiológico de este proceso es un deseo de huir de la situación que lo provoca o confrontarla violentamente. En esta reacción participan casi todos lo órganos y funciones del cuerpo. Es la respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de un sujeto que busca adaptarse y reajustarse a presiones tanto internas como externas.

El concepto de adaptación implica un equilibrio entre las demandas y expectativas planteadas por una situación dada y las capacidades de una persona para responder a tales demandas. La magnitud de la discrepancia determina, en parte, el estrés que experimenta la persona. Los seres humanos se adaptan biológica, psicológica y socialmente y el objetivo de la adaptación biológica es la supervivencia o estabilidad de los procesos internos. La adaptación psicológica se dirige al mantenimiento de la propia identidad y la autoestima. La adaptación social depende de las experiencias socioculturales de la sociedad de la que la persona es miembro.

Diagnóstico

Es difícil diagnosticar el estrés, pero existen una serie de indicadores para determinar en qué nivel de estrés se encuentra una persona:
Nivel cognitivo: pensamientos y sentimientos de miedo y aprensión.
Nivel fisiológico: síntomas físicos (dolores de cabeza, hipertensión, debilidad, alteraciones del sueño, sensaciones de ahogo, aumento de la sudoración, molestias en el estómago, enfermedades en la piel, tensión generalizada, dolor de cuello, de espalda, dolor de pecho que simula infarto de corazón, etc).
Nivel motor: llorar con facilidad, hábitos compulsivos (comer, fumar o beber alcohol), tics nerviosos, problemas sexuales, comportamientos extraños y sin finalidad y deseo de huida para evitar la situación que provoca la sensación de estrés.

Tratamiento

Se pueden prescribir tranquilizantes, antidepresivos o betabloqueadores como medida a corto plazo. Se debe tener presente, que frente a los cuadros de estrés causados por factores negativos, es frecuente que éste se acompañe de un proceso depresivo que deberá ser atendido simultáneamente por un médico. Sin embargo, en general el uso de medicamentos no se recomienda como solución a largo plazo. Tampoco se recomienda el uso de alcohol u otras substancias. Frente a la falta de respuesta al tratamiento físico, se recomienda algún tipo de psicoterapia.