Terapia individual--> Estado de ánimo--> Distimia

Descripción

El trastorno distímico es uno de los más frecuentes entre los trastornos depresivos, que a su vez tienen una alta prevalencia. Se considera que puede afectar de un 3 y un 5% de la población. El inicio suele ser temprano. Aparece con doble frecuencia en mujeres que en hombres, sola o asociada a otros trastornos psiquiátricos, sobre todo depresiones graves. Es frecuente en su evolución el deterioro social y el abuso de sustancias como alcohol y otras drogas. Se halla emparentado con la neurastenia o la psicastenia.

Definición

La distimia, también llamada trastorno distímico, es un trastorno afectivo crónico de carácter depresivo leve, caracterizado por la baja autoestima y aparición de un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado, pero que no cumple con todos los patrones diagnósticos de la depresión, se cree que su origen es de tipo genetico-hereditario y que en su desarrollo influirían factores psicosociales como el desarraigo, la falta de estímulos y premios en la infancia, entre otras causas.

Diagnóstico

El principal síntoma es el estado de ánimo distímico persistente casi todos los días a lo largo de al menos dos años.

Otros síntomas pueden ser:

  • Trastornos de la alimentación: inapetencia o ingesta compulsiva.

  • Trastornos del sueño: insomnio o hipersomnia.

  • Sensación de déficit de energía vital, cansancio injustificado, fatiga continua.

  • Trastornos de la memoria y la capacidad de concentración.

  • Baja autoestima, sentimiento de incapacidad.

  • Sentimiento de desesperanza, pesimismo.

  • Incapacidad para la toma de decisiones.

  • Aislamiento o fobia social, falta de locuacidad, pérdida de interés por actividades placenteras o por la actividad sexual.

El diagnóstico viene dado por la existencia del síntoma principal y alguno de los secundarios de forma persistente y estable, si bien los pacientes pueden experimentar variaciones a lo largo del tiempo en la intensidad de la sintomatología.

Tratamiento

La distimia es una patología que dura años. Son pocas las personas que se recuperan completamente. Lo habitual es que el tratamiento, sin resolverlo completamente, mejore significativamente el cuadro clínico, precisando el mantenimiento de la terapia de modo crónico.

El tratamiento más eficaz es la asociación de fármacos antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina con las psicoterapias conductuales, cognitivas, psicoanalíticas, interpersonales, de grupo... Sin tratamiento, lo habitual es que la distimia evolucione a una depresión mayor, llamada "depresión doble".