Terapia individual--> Ansiedad--> Estrés Post-traumático

Descripción

El estrés post-traumático tiene una relación directa con el grado de exposición a eventos estresantes traumáticos, tanto naturales como provocados por la mano del hombre (guerras, atentados terroristas, ataques, violaciones, etc). En todas estas condiciones las personas pertenecientes a los grupos afectados pueden presentar un Trastorno por estrés postraumático (TEPT) en porcentajes de, al menos, un 15%.

Definición

El trastorno por estrés postraumático o TEPT es un trastorno psicológico clasificado dentro del grupo de los trastornos de ansiedad, que sobreviene como consecuencia de la exposición a un evento traumático que involucra un daño físico. Es una severa reacción emocional a un trauma psicológico extremo. El factor estresante puede involucrar la muerte de alguien, alguna amenaza a la vida del paciente o de alguien más, un grave daño físico, o algún otro tipo de amenaza a la integridad física o psicológica, a un grado tal, que las defensas mentales de la persona no pueden asimilarlo.[1] En algunos casos, puede darse también debido a un profundo trauma psicológico o emocional y no necesariamente algún daño físico; aunque generalmente involucra ambos factores combinados. Si una madre o un padre es afectada(o), el TEPT puede causar consequencias negativas para la relación padres-hijo y el desarrollo del niño

Diagnóstico

PAUTAS DIAGNÓSTICAS DEL TEPT SEGÚN EL DSM-IV

  1. La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que ha experimentado, presenciado o le han explicado uno o más acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás y ha respondido con temor, desesperanza u horror intensos. En los niños estas respuestas pueden expresarse mediante comportamientos desestructurados o agitados

  2. El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una o más formas:

    1. recuerdos del acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones.

    2. sueños de carácter recurrente sobre el acontecimiento.

    3. el individuo actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está ocurriendo. Se incluyen la sensación de revivir la experiencia, ilusiones, alucinaciones y flashbacks

    4. malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático

    5. respuestas fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático

  3. Evitación persistente de estímulos asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del individuo.

  4. Síntomas persistentes de aumento de la activación: insomnio de conciliación o de mantenimiento, irritabilidad, dificultades para concentrarse, hipervigilancia o sobresaltos.

El tiempo mínimo de evolución de los síntomas es un mes. En los casos en los cuales los síntomas se inician después de seis meses de padecido el evento traumático, se considerará de inicio demorado.

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento del TEPT van dirigidos a disminuir los síntomas, prevenir complicaciones crónicas y conseguir una rehabilitación social y ocupacional.

El tratamiento incluye diversas modalidades psicoterapéuticas individuales, entre las cuales podemos destacar la cognitivo-comportamental; también son de gran utilidad las terapias de grupo y de familia, y los grupos de autoayuda.

El manejo farmacológico dependerá de los síntomas predominantes. Entre los medicamentos utilizados se cuentan los antidepresivos, ansiolíticos y estabilizadores del ánimo, entre otros. En algunas oportunidades pueden utilizarse los antipsicóticos atípicos.